Sin duda alguna, el Monopoly tiene que ser el juego más interesante, desafiante, estresante (sobre todo estresante) y diabólico de todos los tiempos.
Tan diabólico, que es posible acabar con los sueños e ilusiones de potenciales Rockefellers en cuestión de segundos.
El Monopoly, juego de mesa basado en la libre empresa capitalista que se vive en la vida real, es un juego fabricado por PARKER BROTHERS y tiene muchas variantes del mismo. El objetivo del Monopoly es obtener la mayor cantidad de dinero y propiedades posible que el resto de los demás. Por espacio de 8 jugadores, la competencia se vuelve perra cuando uno de los jugadores toma una decisión que puede afectar el destino financiero de los otros, y depende de las estrategias comerciales de los demás.
Trampas, gritos, furias y salchichitas de coctel son el pan de cada día en el juego. Y eso se repite una y otra vez.
En fin, el Monopoly es tan divertido en familia, que el solo observar las caras de frustración de los demás, es un espectáculo muy... asombroso.
Del Escritorio de Mike Chance.
jueves, 1 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Debo reconocer que nunca lo jugué. Creo que la versión argentina es "El estanciero" que es de compra y venta de estancias. Pero lo jugué cuando era muuuuuuuy chica.
ResponderEliminarInteresante recomendación para jugar con amigos.