¿Que qué fue lo que pasó? Algo muy extraño en verdad...
Fíjense, hijos míos, que no hace mucho tiempo, en un lugar lejano y paralelo a este mundo, existió una gran orden mística conocida como la Orden Superior de Santos Oscuros. Cuando el mundo era joven, ellos estaban ahi para velar por todos los que vivían en armonía. Pero después de 500 años de existencia, la Orden pasó por una crisis.
Fue una larga batalla que duró eones, comenzada por el Santo Oscuro corrupto Lord Ríos. El Lord había sido el más grande de los Santos Oscuros: devoto, seguidor de las reglas de la Orden, un caballero perfecto y un esposo ejemplar. Era incorruptible, pero... ¿qué había sucedido para que un hombre así cambiara de un momento a otro? ¿Quién había sido capaz de destruir el espíritu del más grande Santo Oscuro de todos?
Podríamos remontarnos a la última misión de Lord Ríos como Santo Oscuro, en el año 300 de la época de Lex Joconra. Dice la leyenda de Lord Ríos que éste y su compañero, el Santo Oscuro llamado Lord Ramírez viajaron en búsqueda de las 12 Reliquias de Avatar. Ellos habían encontrado 11 de esas Reliquias y faltaba la que cerraba el círculo: el Corazón del Dragón. Se dice que este Corazón tiene la potestad de cambiar el alma de quien lo tuviese entre sus manos y el hombre que poseía esta Reliquia era el ermitaño llamado Nanok.
Los dos Santos Oscuros habían llegado a la montaña Karek, donde el ermitaño vivía. Los Lords usaron sus artes, obtenidas durante su estancia de 40 años en la Orden para abrirse paso en lugares tortuosos y casi extraños, como ningún Santo Oscuro había visto jamás. Y tras dos meses de estar en la montaña, finalmente hallaron a Nanok.
Nanok estaba sorprendido de que ambos hombres estuvieran en su presencia, pues dos meses eran suficientes para hacer pedazos las esperanzas de los demás, y fue cuando vio las efigies que ambos Lords portaban: la de la Legendaria Orden de Santos Oscuros. Se dice que su mirada, la del ermitaño, se había oscurecido gracias a la sorpresa de ver a ambos Santos, pero no su mente. Nanok conocía la Orden desde que ésta empezó. Siempre los tachó de personas extravagantes y algo altivas, pero no había tratado de hacerle daño a la misma desde que fue desterrado por los Grandes Señores de Mutak-Akkari, quienes habían creado a esta Orden.
Los recibió en su cueva y les preguntó su razón de estar en su hogar. Lord Ramírez le explicó que él y su compañero buscaban la última de las Reliquias de Avatar, la cual estaba en sus manos. Nanok rió estruendosamente y les dijo que esa Reliquia era imposible de obtener. Lord Ríos preguntó el por qué de eso y el ermitaño le dijo que como el guardián de esa Reliquia, no la daría tan sencillamente a un Santo Oscuro. No al menos, sin un sacrificio.
Con sus artes mágicas, el ermitaño abrió un boquete en su cueva y señaló a la ciudad natal de Lord Ríos: Akkanamanni. Se decía que esa ciudad salió del brote de sangre de la mano de Kinar-Akkari, el más viejo de los Grandes Señores. Con un brillo en sus ojos, el ermitaño levantó el Corazón del Dragón y eliminó sin decir más esa ciudad.
Lord Ríos se quedó atónito al ver la destrucción de su ciudad. Las artes místicas de la Orden brillaron en él y masacró al ermitaño. Qué había impulsado al ermitaño a cometer tal osadía nunca se supo, quizá era venganza por lo que los Grandes Señores le habían hecho hacía 300 años. Lord Ramírez trató de calmar a su compañero y eso derivó en una discusión en la cual los Santos Oscuros se liaron a una batalla de artes y que culminó con la cristalización de Lord Ramírez y el apropiamiento de las 12 Reliquias.
Tras eso, fue a buscar a los Grandes Señores y les exigió el renacer de esa ciudad, a lo que ellos se opusieron. Fue entonces cuando el Corazón del Dragón cambió el parecer de Lord Ríos. La Orden inició entonces una larga y cruel batalla contra su más grande héroe y difícilmente, y con la muerte de la mayoría de los Santos Oscuros, se logró vencer al Lord, quien quedó varado entre el Nexo Dimensional. Pero ahora, en esta nueva época, la Orden está por regresar y su renacimiento es inminente...
sábado, 27 de diciembre de 2008
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Interesante... me gusto mucho.
ResponderEliminarSaludos.